Cirugía pulmonar oncológica (cáncer)

Derrame Pleural Maligno

Exploración por toracoscopía del espacio pleural

El derrame pleural maligno es una complicación temida de muchas neoplasias, ya que, además de implicar un mal pronóstico, con frecuencia se acompaña de síntomas como tos, dolor torácico o dificultad para respirar (disnea), que merman la calidad de vida del paciente. La tercera parte de los derrames pleurales malignos son de origen broncogénico, seguidos de cáncer de mama, linfoma y, menos frecuentemente, el mesotelioma pleural maligno y otros.

En general, la supervivencia media de estos pacientes no supera los 6 meses.

Por consiguiente, el manejo del derrame pleural maligno condiciona un enfoque predominantemente paliativo, que alivie el dolor y permita el control de los síntomas de la manera menos agresiva y más eficaz posible, limitando el tiempo que el paciente debe permanecer ingresado.


Tratamiento Quirurgico del Cancer Pulmonar

El Cáncer pulmonar primario es la principal causa de mortalidad relacionada con cáncer en todo el mundo. El cáncer pulmonar se divide en dos categorías: cáncer pulmonar de células pequeñas y cáncer pulmonar de células no pequeñas. Estos dos tipos se comportan de forma diferente, por consiguiente, se evalúan y tratan de modos distintos. El 85% de los cánceres corresponden al Cáncer Pulmonar de Células No Pequeñas, y éste es susceptible de tratamiento con intención curativa en etapas tempranas. Casi el 80% del cáncer de células no pequeñas se puede curar por medio de la cirugía, dependiendo del tamaño del tumor y si las células cancerosas se han extendido a otras partes del cuerpo.